"No se nace mujer, se llega a serlo”

 Simone de Beauvoir

Ser mujer
¿Cómo asumes el ser mujer?, me preguntaron un día.
No supe que contestar.
Solo entendía por ser mujer lo que no me dijo explícitamente mi madre, y aprendí de mis abuelas, la materna y la paterna, mis tías abuelas, mis tías y primas mayores que yo, con quienes tuve mucha cercanía durante mi niñez.
Aprendí de manera inconsciente a ser mujer, también influyeron las mujeres de mi vida, quienes callaban en el doloroso silencio de un orden dominado y determinado por los hombres, las tribulaciones y sufrimiento en el que estaban inmersas sin haberlo pedido y sin posibilidad de cambio, por el solo hecho de haber nacido mujer.
Cuando era niña y todavía no comprendía ni cuestionaba la obediencia ciega de las mujeres hacia los esposos e hijos mayores de edad varones, acepté, como lo hicimos todas, este orden; como algo natural del ser mujer dentro de los sutiles mandatos en un mundo patriarcal, socialmente construido.
Vi a mi linaje de mujeres sufrir, en calidad de testigo mudo en una época en que se debía aceptar ese orden sin cuestionar nada, asumiendo como normal la violencia, principalmente la psicológica,( infidelidad, maltrato, desvaloración, humillación, comparaciones, abandono, negligencia, cosificación) así como la violencia económica y patrimonial, ejercida por el hombre; disfrazada de protección, donde lo que diga mi marido, lo que quiera mi marido, era la última palabra.
Frecuentemente escuchaba; debo atender a mi marido, no puedo contradecir a mi marido, las cosas y propiedades son de mi marido, etc….. En mi mente de niña, asumí que ser mujer era atender a los hombres de la casa, que ellos eran los dueños de todo, y que debíamos obedecerlos; vi a las mujeres de mi clan familiar, pedir permiso al marido casi hasta para respirar. Fui testigo de su pobreza y precariedad por carecer de patrimonio, ya que todo pertenecía al esposo.
Al llegar a la adolescencia me rebelé a esa forma de ser mujer, lo único que conseguí fue rechazo y fuertes reprimendas en la familia y en la escuela, hasta que un buen día, terminé aceptando el rol que escribieron para mí y para todas las mujeres, los hombres; dueños y señores, de la filosofía, el arte, la política, la economía, modos y medios de producción, quienes dictaban qué , cómo y cuándo se es una “buena mujer”.
Durante más tiempo del que hubiese querido, intenté desempeñar a la perfección ese rol hasta que un día descubrí, que tampoco eso era suficiente, que nunca era suficiente mi esfuerzo, y que había dejado de vivir por agradar a otros, que vivía en una sociedad patriarcal que decidió ser dueña del cuerpo y del alma de las mujeres, considerando que algunos pensadores relevantes se atrevieron a decir que la mujer no tenía alma.
Me vi siendo parte de ese grupo de mujeres que para vivir tranquilas y ser aceptadas debían ajustarse al patrón de abnegada, sumisa, hermosa, comprensiva, sensible, hogareña, sacrificada, es decir; una santa, por el bien de la familia, cada uno de esos adjetivos escondía una total desvaloración y discriminación como persona, sin capacidad de ejercer con autonomía sus derechos y libertades.
Este orden sostenido por siglos de dominación del pensamiento patriarcal obedece a patrones culturales; tanto las mujeres, como los hombres normalizamos estos roles que se nos impusieron social y culturalmente, exigibles desde los mandatos, valores, usos y costumbres que conforman la cultura, donde las mujeres por el solo hecho de ser mujer, quedamos sometidas a la autoridad
del hombre.
Sin darnos cuenta, fuimos amaestradas para cumplir con el rol asignado. Así debe ser, nos dijeron; calladita te ves mas bonita, y/o; esa no es tarea de mujer, tu eres muy frágil y para que te aprecien y te quieran debes ser una mujer de tu casa, fuiste hecha para verte bonita (la industria cosmética y de la moda son de la más lucrativas predominantemente en las mujeres, gracias a esta creencia; cuidar del hogar, preparar los alimentos, servir a los hombres fue por siglos y sigue siendo para algunas, la tarea principal de ser mujer.
Las mujeres malas, eran todas las que se salían de estos patrones de conducta. El ideal de toda mujer era encajar en ellos y ser una buena, hermosa, abnegada esposa y madre.
En la actualidad, gracias a la lucha de tantas mujeres, (recordamos y honramos aquí a algunas pioneras como; Juana de Arco, Christine de Pizan, Sor Juana Inés de la Cruz), entre otras, así como a las integrantes de las primeras luchas feministas solidarias documentadas llamadas de la primera ola, en el siglo XVII (de las luces) en que unidas en la defensa por la igualdad entre hombres y mujeres, redactaron la Declaración de los Derecho de la Mujer y la Ciudadana, misma que fue anterior a la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789 en Francia.
Como dato histórico relevante; quien tuvo gran influencia en estos primeros movimientos feministas organizados fueron los escritos, del filósofo, escritor y sacerdote francés, Poullain de la Barre, sobre la igualdad de los sexos, publicado en 1673, es rescatable que las ideas de un hombre fueran determinantes en los movimientos de mujeres que tuvieron lugar durante la Revolución Francesa y constituyeron una fuerte influencia en la articulación del feminismo moderno de la primera, segunda y tercera ola.
Los últimos movimientos como el “Me too” en EEUU y el encabezado por performances tales como el de “Las Tesis” iniciado en Santiago, Chile; y en unos cuantos días replicado por mujeres alrededor del mundo, visibilizando exponecialmente la violencia y los feminicidios. La forma en que las redes sociales han sido protagonistas en la visibilización de la discriminación, violencia y los feminicidios contar la mujer, ha sido impresionante. Es del dominio público lo sucedido el 9 de marzo de 2020 antes de iniciar la pandemia; la iniciativa de la cruzada mundial “El 9, nadie se mueve” paralizó la economía y la vida de medio planeta y dejó sentir la fuerza y solidaridad de la lucha de la mujer por lograr la autodeterminación y el ejercicio pleno de sus derechos y libertades.
A pasado un año muy difícil, desde ese paro mundial del 9 de marzo convocado por mujeres. Durante este tiempo hemos sufrido la contingencia mundial de COVID 19 y las secuelas ocasionadas por la pandemia, hemos tenido oportunidad como humanidad para repensar solidariamente en formas pro-activas de resolver los problemas de cada nación y a nivel global. También hemos confirmado que es a través de la educación, el arte y la cultura donde nos encontrarnos con nuestra propia humanidad de manera creativa, inclusiva, y respetuosa con el otro; fomentado la unidad y la paz de las personas que en lo individual y como sociedad aspiramos a la construcción un mundo mejor.
Hoy, se conmemora el día de la mujer y es importante como mujeres conscientes y solidarias, abrir un espacio de reflexión y análisis sobre la premisa de los derechos humanos: "Los hombres y mujeres nacen libres e iguales en derechos y libertades"; para preguntarnos:
¿Que estamos haciendo desde nuestra realidad y circunstancia personal para solidarizarnos de manera consciente y responsable en este anhelo legítimo por alcanzar el respeto de los derechos humanos de las mujeres y con ello lograr la anhelada igualdad sustantiva, no solo discursiva en la ley o en el slogan político?.
Aunque existen muchos hombres conscientes y comprometidos con la equidad de género, sabedores de que la solución somos todos; es necesario que se sume la mayoría, y la sociedad en general.
Los hombres que admitiendo el sufrimiento propio al ser obligados por los patrones patriarcales a ocupar un rol masculino de fuerza, poderío y dominio reconocen que esto los priva de habitar y apropiarse de su ser humano, como personas capaces de demostrar ternura, debilidad ante ciertas circunstancias como parte de la fragilidad humana, representan una esperanza del avance hacia una sociedad justa, humana e igualitaria.
Hoy , en un ejercicio solidario agradecemos y honramos a todas las mujeres y a los hombres conscientes que han hecho posible esta lucha reivindicatoria de derechos, quienes desde el activismo o de la academia influyen en el avance sustantivo hacia una vida libre de violencia y discriminación hacia las mujeres.
¡Ni una más!
Mary Guzmán© Tijuana BC México, 8 de marzo 2021.

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PLUMA MARFIL
Comentario de Mary Guzamn Lucero el marzo 9, 2021 a las 6:35pm

 a  

 Gracias paisano,  por mostrar tu apoyo  de manera sensible y abiertamente hacia la equidad de género, anteponiendo el ser al deber ser. Sabedor que antes de hombre o mujer  somos humanos y nos hermana nuestra propia humanidad que permite  entender y abrazar la vida  desde  la fragilidad humana, la capacidad de asombro,  de empatía y solidaridad con el dolor del otro.

 Abrazo fraternal.


PLUMA MARFIL
Comentario de Mary Guzamn Lucero el marzo 9, 2021 a las 6:24pm

"......Sigamos en nuestra lucha incansable, permitiéndonos la libertad de obrar con justicia, reclamando lo que nos pertenece, exigiendo el lugar que merecemos y levantando la voz sin censuras en aras de nuevos horizontes. ¡Construyamos vidas y abracemos el presente con entereza para sostener un mañana sin tinieblas!  

Que lindo Aimée.

Es la magia del arte, de la literatura en general  y la poesía en particular. Nos permite  levantar la voz sin censuras para expresar libremente nuestra sensibilidad humana,  crear espacion propios  como personas, como mujeres  con anhelos propios y capacidades múltiples   que  además del gran honor  de gestar,  dar vida y desarrollar nuestro instinto maternal amoroso y lleno de  ternura, podemos  contribuir   con nuestro potencial  al desarrollo social y humano, en  condiciones de igualdad y complementariedad con el hombre.  

    Un fuerte abrazo amiga querida. 


PLUMA ÁUREA
Comentario de Benjamín Adolfo Araujo Mondragón el marzo 9, 2021 a las 9:23am

¡Maravilloso ensayo paisana Mary Guzmán; saludos desde Toluca: por la igualdad de géneros!


PRESIDENTE HONORARIO
Comentario de Aimée Granado Oreña el marzo 9, 2021 a las 12:54am

Gracias por este compartir tan lleno de verdades, tan enriquecedor y reflexivo, inspirador y didáctico.

Se atesoran las fortalezas y las debilidades porque de ello se trata la vida. Y en su bregar vamos las mujeres fraguando esperanzas y edificando almas para enfrentar con valentía y dignidad los desafíos constantes que nos humanizan y nos distinguen.

Ha sido duro el camino, lleno de angosturas, de dolor, sufrimientos, de miserias emocionales, de flagelos dictatoriales y discriminatorios, de violencia y muerte. 

Sigamos en nuestra lucha incansable, permitiéndonos la libertad de obrar con justicia, reclamando lo que nos pertenece, exigiendo el lugar que merecemos y levantando la voz sin censuras en aras de nuevos horizontes. ¡Construyamos vidas y abracemos el presente con entereza para sostener un mañana sin tinieblas!

Felicitaciones amiga.

Un abrazo fraterno.


PLUMA MARFIL
Comentario de Mary Guzamn Lucero el marzo 8, 2021 a las 11:35pm

  

Compartir respetuosa y solidariamente la experiencia  de cómo  hemos asumido el ser mujer desde nuestra propia historia personal,  permite  la inclusión de  las diversas miradas,  cada una influenciada por  creencias,  usos, valores y costumbres de  cada familia, región,  o país.  Eso siempre es enriquecedor Liliana.

 Un fuerte abrazo.


PLUMA MARFIL
Comentario de Liliana MarIza Gonzalez el marzo 8, 2021 a las 11:09pm

Mary Guzamn Lucero

 Yo naci mujer , luche por ser la mujer que queria ser desde un principio, con el tiempo ves que algunos pensamientos no estaban bien , y cambias pero siempre para ser una mujer mejor.¿ Costo ? si ,una vida , Porque debia cambiar la historia de mi mamá , abuelas para que mis hijas sean una mujercitas libres pero respetuosas.

Nunca les pedi que piensen como yo, ellas deben tener su propia historia.

Hablo de respeto porque aprendi que debo respetar tu opinón y las de todas las mujeres que alzan su voz.

Feliz día 

mary


PLUMA MARFIL
Comentario de Mary Guzamn Lucero el marzo 8, 2021 a las 9:22pm

 

Muy válida tu mirada mi querida  Beatriz. Como  bien dices,  son tus puntos de vista  y  cuando los  argumentos  nacen desde nuestra propia experiencia  se enriquece  respetuosamente el diálogo sobre estos temas.  Un abrazo muy fuerte.


PLUMA ÁUREA
Comentario de Maria Beatriz Vicentelo Cayo el marzo 8, 2021 a las 8:33pm

"No se nace mujer, se llega a serlo”

 Simone de Beauvoir

Yo nací mujer y desarrollé mi femineidad, mis virtudes de fémina al crecer.  Tan igual que nací con mi inteligencia y la desarrollé de acuerdo al medio ambiente y otros factores con el tiempo.  Pero NACI MUJER Y NACI CON INTELIGENCIA.  Que se desarrolla en unas más y en otras menos, eso es otra cosa.

El RESPETO se gana, no se impone, ni se suplica, ni se da porque uno es frágil, ni por ser bonita.  El RESPETO SE GANA y se inicia RESPETANDO A LOS DEMAS tanto hombres como mujeres.  Que ¿existe la ley del mas fuerte y de tiempos antiguos?  Hasta en los animales.

Que han habido normas abusivas?  Desde siempre y continuarán por siempre, porque el poder existió y seguirá existiendo, así como prejuicios y maldades.

Recordando que fuimos maltratadas, haciendo el papel de "pobrecitas y mira lo que me hiciste" sumará o restará para lograr cambios o reivindicaciones?  ¿Será esa la forma de iniciar un diálogo si se quiere hacer valer derechos, lograr objetivos?

Si a mi, un sobrino me empezara una conversación diciéndome " Tía, quiero ropa nueva porque tú me maltrataste, me humillaste,  desde niño me has vejado y es hora que me trates como tu sobrino   ¿llegaríamos a un entendimiento y compraría lo que me estuviera pidiendo?  Y me hiciera huelga de hambre,  marchas por la calle con sus amigos para reclamar lo que él considera SU DERECHO,  conseguiría que yo le comprara algo?   De otra persona tal vez,  pero DE MI conociéndome, pidiéndome de esa manera,  no conseguiría ni una media partida por la mitad.

No se si lamentable o felizmente, no se, pero yo pienso de otra manera. 

Para mi,  LA MUJER SE DA SU LUGAR,  mejor dicho todo el mundo, solo que aquí estamos hablando de la mujer.  Y bajo este prisma: 

LA MUJER SE DA SU LUGAR,  no espera que se lo den

Desde luego cada persona habla desde su propia experiencia, por lo tanto yo hablo de la mía. 

Lo que si digo que no me parece bien es: 

Que como  me enseñaron que los halagos, deben venir  de otras personas, jamás de uno mismo.  POR ETICA es que  pienso que si se quiere homenajear a la mujer,  DEBEN SER LOS VARONES QUIENES LO HAGAN, si acaso quisieran hacerlo.  No estoy de acuerdo que seamos nosotras mismas, las que nos digamos lindura y media mediante versos, me da un poquito de vergüenza.  Si soy flor perfumada, la exquisitez, dulzura andando,  el alma de Dios, preferiría que me lo digan otros, no decirlo yo misma.

Bueno, son puntos de vista diferentes, dado que no todos pensamos igual.

Respeto el tuyo y te doy las gracias por tu aportación!

Un abrazo enorme!

Ando revisando  cada texto  para corroborar las evaluaciones y observaciones del jurado, antes de colocar los diplomas.

Gracias por estar aquí compartiendo tu interesante obra.

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