Del ayer no queda nada
ni la brisa mañanera que revivía,
la paloma que albergaba
en mi balcón emigro,
todo es distinto en el presente
hasta el color de las rosas evoluciono,
mi vida estancada permanece sin sentido,
la montaña que tanta admiraba
de su verde follaje solo quedó
un reflejo aceitunado entre sus faldas
y de un color pajizo se cubrió,
asimismo evolucione
con un ropaje envejecido
de arrugas que me envolvió,
y del amor de antaño
ni una imagen subsistió
de los sonidos de épocas nuevas
ya ni me entero
solo escucho la misma balada del pasado
que explicaba
que la vida es solo una codicia
mientras la mía permanece deshabitada
y está a punto de concluir
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LOS POETAS TENEMOS EL DON DE TRASMUTAR LAS PENAS Y TRISTEZAS A TRAVÉS DE LAS PALABRAS BELLAS Y ASÍ SEGUIR VIVIENDO, AGUANTAR LOS CHUBASCOS HASTA QUE NUEVAMENTE APARECE EL SOL. EL POEMA ES TRISTE, TU POESÍA, BELLA. FELICITACIONES.
MARTA
QUE HERMOSA POESÌA MARCOS
QUE PREMIO JUSTO
QUE MERECIMIENTO
FELICITACIONES
Aunque dices que no queda nada del ayer,queda,son los recuerdos
guardados en lo más profundo del ser.
Ellos mos dan fuerza y energía para comtinuar.
FElicitado
Me dejó un sabor a cierta melancolía y no por ello menos hermoso tu poema, escribir de otoños y de esos golpes certeros que la vida nos va dando, es realidad que debemos equilibrar en esta cuerda frágil en que nos toca vivir.
Aplausos
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