AUNQUE NO REGRESES

Me acostumbré a tus pasos

de quejumbre en las escaleras

y ya no puedes irte aunque quieras.

Me duele el fracaso de lo nuestro,

mas a pesar de tu espalda

yo te extraño.

Te has ido difuminando

en mi triste vida.

Te me has ido quedando

acorralado en los recuerdos.

Pero no quiero perderte,

me acostumbré a tus manos,

a la virilidad de tu voz,

a tus silencios que duelen.

A tus mimos entre sábanas,

que ahora están ausentes.

Por eso te extraño,

y sé que no podré olvidarte

aunque tus pasos no regresen.

INGRID ZETTERBERG

Derechos reservados

de la Autora

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Respuestas a esta discusión

Querida Ingrid:

Qué hermosa manera de honrar esa joya inolvidable de Rocío Dúrcal. «Aunque no regreses» lleva en cada verso el peso tierno de las costumbres del amor, los pasos en las escaleras, la virilidad de la voz, esos mimos entre sábanas que ahora duelen por ausentes. Me ha conmovido ese reconocimiento honesto de que a veces no extrañamos solo a la persona, sino toda la vida pequeña que construimos a su lado, ya acorralada en los recuerdos. Porque amarse fue costumbre, y las costumbres son las últimas en irse. Precioso poema, lleno de una nostalgia que abarca y sana. Felicitaciones, amiga, y gracias por abrir el cofre con tan sentida pieza.

Abrazos de corazón a corazón,

Natuka Navarro — Luna Poetiza

Gracias querida Natuka por visitar mis versos y dejarme tan hermoso comentario que es de mucho valor para mí. Un abrazo desde mi alma.

muy lindo Ingrid

Gracias Edith por estar presente entre mis versos. 

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Ando revisando  cada texto  para corroborar las evaluaciones y observaciones del jurado, antes de colocar los diplomas.

Gracias por estar aquí compartiendo tu interesante obra.

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