Nubes blancas de amor (dedicado a mi amado esposo por mis bodas de Ébano 31 años de matrimonio)

De nubes blancas y sinceras

fue el amor que me brindaste.

Entre celajes y besos de arrullo,
me enamoré.

Fue un cielo transparente

el que me ofrecías, y en tus odres
ninguna mancha opaca veía.

Por ello te entregué lo mejor de mí,

y entre hojarascas de alegría
los panes de tus amores comí.

Fuimos esas nubes blancas enlazadas por una unión perenne, sólida como una roca,
fuerte como un huracán.

En el blanco altar nos juramos amor eterno

y caminamos juntos
entre veranos e inviernos.

Hoy llegamos a nuestras bodas de ébano: treinta y un años de entrega y devoción,

bailando, al mismo ritmo cansado,
nuestra canción.

Pero el fuego del amor no se ha apagado;nuestras nubes sinceras permanecen unidas,

hermosas,

bañadas por el mismo sol.

Edith Elvira Colqui Rojas-Perú

Vistas: 12

Comentario

¡Tienes que ser miembro de ORGANIZACION MUNDIAL DE ESCRITORES. OME para agregar comentarios!

Únete a ORGANIZACION MUNDIAL DE ESCRITORES. OME


PLUMA ÁUREA
Comentario de Edith Elvira Colqui Rojas el enero 19, 2026 a las 2:20pm

Cralos Eduardo Lamas gracias


PLUMA MARFIL
Comentario de Carlos Eduardo Lamas Cardoso y C el enero 16, 2026 a las 8:07pm

Elvira...

Muchas felicidades a ambos. 

Bello poema.

Saludos y bendiciones!


PLUMA ÁUREA
Comentario de Edith Elvira Colqui Rojas el enero 15, 2026 a las 11:37pm

Gracias mi hermosa Natuka por comentar y por tu hermoso poema.


ADMINISTRADOR
Comentario de Natuka Navarro el enero 15, 2026 a las 7:11am

Querida Edith,

Tu poema “Pluma Áurea” es un himno de amor maduro, sereno y profundo —como el ébano mismo: oscuro por los años, sí, pero brillante por dentro, pulido por la entrega constante.

No es fácil celebrar 31 años de matrimonio en un mundo que confunde pasión con posesión, y novedad con fidelidad. Pero tú y tu esposo han tejido algo más raro y valioso: un amor que no grita, sino que permanece. Que no se desgasta con el tiempo, sino que se afina como una melodía bien ensayada.

Me conmueve cómo describes ese vínculo:

“Nubes blancas enlazadas”: no atadas, sino enlazadas —con libertad y propósito compartido.
“Bailando, al mismo ritmo cansado, nuestra canción”: qué hermosa metáfora del amor cotidiano, donde el cansancio no rompe la danza, sino que la vuelve más íntima.
“Ninguna mancha opaca veía”: no porque fuera perfecto, sino porque elegiste mirar con ojos de fe, no de juicio.
Y ese final…

“Nuestras nubes sinceras permanecen unidas, hermosas, bañadas por el mismo sol.”

Es puro consuelo. Porque el sol ya no es el ardor juvenil, sino la luz templada de quienes han visto muchas estaciones juntos… y siguen eligiendo el mismo cielo.

🌹 Para ti y tu amado, en sus Bodas de Ébano:


Que el ébano de sus años
no sea solo madera oscura,
sino refugio tallado a dos manos,
donde el silencio también canta.

Que cada arruga cuente una historia
de risas guardadas,
de peleas sanadas,
de cafés compartidos en la madrugada.

Y que sigan siendo,
después de 31 primaveras, veranos, otoños e inviernos,
dos nubes que no temen al viento,
porque saben que su unión no depende del clima,
sino del pacto hecho en el alma.

¡Felices Bodas de Ébano!
Que el fuego no se apague…
porque ya no necesita llamas:
arde en la quietud de lo verdadero.

Con admiración y ternura,
Natuka Navarro

Ando revisando  cada texto  para corroborar las evaluaciones y observaciones del jurado, antes de colocar los diplomas.

Gracias por estar aquí compartiendo tu interesante obra.

Your image is loading...

Insignia

Cargando…